Gamaliel Melakis es un cantautor boliviano nacido un 3 de marzo de 1993, hijo de Aurelio Melakis (griego) y Katia Saavedra (boliviana), él, un turista que en un viaje a Bolivia para conocer las montañas, valles y selvas terminó casándose con la guía turística, tuvieron a Gamaliel, un niño inquieto y curioso por la música y el canto, desde sus 8 años siempre fue destacado en la escuela por su talento, a sus 10 años se fue a vivir a México con sus padres, a sus 12 años quedó huérfano porque sus padres fueron asesinados en un tiroteo por un cártel de narcos en Sinaloa, el caso no fue resuelto, sólo se sabe que eran dos grupos enemigos que dispararon a diestra y siniestra, alcanzando con los proyectiles a los ocupantes de un automóvil que eran Aurelio y Katia, Gamaliel salió ileso, pero con el trauma de ver fallecer a sus padres, es así que fue llevado a un centro de acogida de niños huérfanos, como un internado donde trataban de rehabilitarlo de sus traumas, allí demostró su talento para la música y el canto, principalmente del género ranchero y corridos, la música tradicional mexicana, también cantaba salsa y cumbia, en un show que presentaron entre varios niños del orfanato, un productor musical lo vio y quedó impresionado con Gamaliel, lo llevó para que tenga presentaciones en otros pueblos y posiblemente hacerlo famoso con alguna agrupación, Banda El Recodo de Don Cruz Lizárraga estuvo a punto de incluirlo en su banda, pero él era todavía muy pequeño, por lo menos debería cumplir 18 años para tener un contrato, eso quedó en nada, Gamaliel por su parte siguió mejorando su arte de cantar.
En el orfanato se quedó hasta sus 15 años, en que tuvo comportamientos algo rebeldes y salió de ahí, para ganarse la vida cantaba en las calles, todos pensaban que era mexicano y se sorprendían cuando decía que era boliviano. La gente llegó a quererlo mucho y Gamaliel se fue ahorrando dinerito para regresar a Bolivia, tenía recuerdos de sus padres de los viajes que hacían por todo el país, además tenía algo pendiente en Sinaloa: Quería investigar acerca de la muerte de sus padres que a sus 18 años cumplidos hizo el Servicio Militar y luego se enlistó a un escuadrón de la policía mexicana donde se formaban detectives, ahí cambió por el momento la música por la investigación.
Fue un excelente cadete que se especializó en investigación forense, pero con los conocimientos que todo detective debe tener, lo becaron a un curso de investigación y tecnología forense digital en Dallas, Texas Estados Unidos impartido por personal activo del FBI, donde sobresalió, regresó a Sinaloa e hizo la investigación dando con los culpables de la muerte de sus padres, ayudado por la policía mexicana. Así fue haciendo carrera policial resolviendo varios casos locales, fue ascendido a Teniente y en un operativo tuvo enfrentamiento directo con delincuentes que le dieron un disparo en el hombro, a pocos centímetros del corazón cerca de una arteria, se desangró mucho y estuvo hospitalizado durante 2 meses en terapia media y cuando llegó a intensiva casi pierde la vida pero recuperó afortunadamente.
Decidió que era hora de dejar la policía y retomar la música, pero él quería hacerlo en su país natal, había reunido dinero suficiente para el propósito, en Bolivia recordaba a un tío, hermano de su madre, Rogelio Saavedra, que ayudó al muchacho a instalarse en la ciudad de La Paz.
El año 2015, en el "Festival de la Salsa", en una discoteca llamada "Ajayu" conoció a Frankie Pérez, Antonella Fretes y Vanessa Márquez, él era un especialista en corridos y rancheras, pero le encantaba la salsa, Frankie ya tenía como proyecto hacer un podcast de salsa y lo invitó a ser parte de él, por algunas razones personales no se pudo concretar hasta un reencuentro en el año 2024, cuando el podcast "La Salsa Como Debe Ser" había tenido su último episodio, entonces decidió unirse al proyecto musical, colaboró en 2 canciones de "Frankie y la Salsa Como Debe Ser" en el álbum "Frankie Tropical" con el tema "Besos de mermelada y abrazos de mantequilla", un tema en ritmo de son, pero con instrumentación de una banda de corrido, totalmente acústica, sólo metales: Trombón, trompeta, saxofón barítono, tuba en vez del bajo, guitarrón, acordeón y un piano acústico para la parte melódica y la percusión de congas, timbales, bongoes, güiro y maracas, de igual forma en la canción "Me voy" en ritmo de bolero son del álbum "Salsero romántico".
Ahora haciendo su debut oficial con su propia banda "Gamaliel y la Banda Mermelada" haciendo canciones tropicales con la mezcla de música regional mexicana, un experimento sabroso y novedoso a la vez.
El primer y segundo corte del álbum "Mermelada de chile o de locoto", habla de ese ingrediente picante que tienen México (el chile) y Bolivia (el Locoto), queriendo representar en la canción a ambos países, a uno que le acogió y el otro que le dio la vida, en versiones corrido cumbia y corrido salsa.
La tercera canción: "Inés", compuesta por Frankie Pérez y pedida a la medida por Gamaliel que se enamoró de una cajera de supermercado a la que puso algo nerviosa, en ritmo de corrido salsa.
Por último la pista 4 es un corrido merengue titulado "Si hay que empezar de nuevo", que es un lema que se puso de meta, porque estar en Bolivia y hacer música después de haber vivido en México es como empezar de nuevo y hay que mirar siempre adelante.













